Macho y hembra en sustantivos epicenos
Los sustantivos epicenos son sustantivos de un solo género que designan seres vivos (animales, plantas o personas), pero que no poseen ninguna marca formal que permita determinar su sexo. Por ejemplo: “serpiente” es un sustantivo epiceno de género femenino, si decimos: La serpiente me atacó, no se sabrá si es una serpiente macho o hembra. Precisamente para diferenciar el sexo de la realidad designada por los sustantivos epicenos referidos a animales se utilizan los términos “hembra” y “macho”.
La concordancia se ciñe al género del sustantivo epiceno: El sapo hembra es muy ruidoso, no *El sapo hembra es muy ruidosa; La rata macho es peligrosa, no *La rata macho es peligroso.
Los sustantivos epicenos son sustantivos de un solo género que designan seres vivos (animales, plantas o personas), pero que no poseen ninguna marca formal que permita determinar su sexo. Por ejemplo: “serpiente” es un sustantivo epiceno de género femenino, si decimos: La serpiente me atacó, no se sabrá si es una serpiente macho o hembra. Precisamente para diferenciar el sexo de la realidad designada por los sustantivos epicenos referidos a animales se utilizan los términos “hembra” y “macho”.
La concordancia se ciñe al género del sustantivo epiceno: El sapo hembra es muy ruidoso, no *El sapo hembra es muy ruidosa; La rata macho es peligrosa, no *La rata macho es peligroso.
Etiquetas: sustantivos epicenos



Hay una palabra preciosamente descriptiva que es “machiembrar”.
Estimada Gemma: Querrás decir “machihembrar” (de macho y hembra). Es una palabra que se usa en carpintería con el significado de ‘ensamblar dos piezas de madera a caja y espiga o a ranura y lengüeta’ (DRAE, 2001).