Duda resuelta: sustantivo calor
Pregunta:
No entiendo, según la RAE y su diccionario en línea calor es masculino, no es que por lo tanto debería usarse el artículo “el”?
1. m. Sensación que se experimenta ante una elevación de temperatura. U. t. c. f. Sin embargo, también encontré esto: Según el uso estándar o académico, el sustantivo calor (caloris, en latín) es masculino (lo correcto es el calor); sin embargo, en algunos lugares o para algunos hablantes es la calor, indudablemente, ello obedece al carácter dialectal de la lengua. ¿A qué debemos obedecer al uso dialectal o al uso académico?
Saludos
Respuesta de Castellanoa Actual
Estimado lector:
Calor viene del lat. calor, -ōris y según el diccionario en línea DRAE también se usa como femenino (U. t. c. f. significa eso), por lo tanto, puede ser el calor o la calor. Cabe indicar que esta diferencia se da, por lo general, en singular y no en plural, por ejemplo: mar en plural es siempre los mares (masculino) y no *las mares (femenino). La Nueva gramática básica de la lengua española (2011) indica que la ambigüedad en algunos nombres o sustantivos es propia de algunas variedades geográficas, así como de ciertos registros y niveles de lengua. Esto significa que si bien es cierto que el sustantivo calor es masculino mayoritariamente, en algunas regiones se emplea la calor, forma femenina que no pertenece al español estándar como usted mismo investigó.
Que no pertenezca al español estándar no significa que sea incorrecto su uso y tampoco que se deba evitar, debemos recordar que una lengua es una “unidad relativa” porque dentro del sistema de una lengua se dan distintas normas, distintos usos recurrentes, que identifican a distintos grupos de hablantes de esa lengua. Los rasgos del habla identifican la procedencia geográfica (variaciones diatópicas), el nivel social (variaciones diastráticas) e incluso las variadas circunstancias que vive el hablante (variaciones diafásicas). Son señas de identidad que adoptamos al hablar y sabemos reconocer. Por ellas nos reconocemos miembros de un determinado grupo dentro de nuestra comunidad lingüística.
Tanto los dialectos como sociolectos e idiolectos están sujetos a distintos tipos de normatividades. Frente a estas diferencias existe la lengua estándar, que se considera el modelo ideal de lengua, por cuanto está sujeta, en gran parte, a la norma culta. La lengua estándar es la que evita el empleo de cualquier tipo de particularismos para no identificarse necesariamente con ninguna región, ningún estrato social, ni con registro alguno. Es una norma “neutra” que en general es empleada por los medios de comunicación y, en especial, podemos encontrarla en los noticieros de televisión. Cabe recalcar, no obstante, que ni siquiera esta es la “lengua” ideal, puesto que no deja de ser una variedad más.
Respondiendo a su pregunta: “¿A qué debemos obedecer al uso dialectal o al uso académico?”. Lo primero que debemos hacer es establecer armonía entre lengua, contexto y conocimiento del mundo porque la competencia comunicativa no solo incluye el conocimiento y dominio del código lingüístico, sino que los aspectos sociolingüísticos, funcionales y discursivos también ocupan un lugar primordial, recordemos que las palabras siempre se dan en contexto y dependiendo de ese contexto pueden tener distintos significados. Lo que es culto o normal en una zona geográfica puede resultar inapropiado en otra, por citar ejemplos, la norma culta americana rechaza vulgarismos que en España gozan de indulgencia o no se sienten como tales: la pronunciación -ao por -ado es demasiado plebeya en Méjico y Argentina, donde el uso normal evita omitir la -d-. La acentuación peninsular grave de amoniaco /amoniáko/, policiaco /policiáko/, cardiaco /kardiáko/, austriaco /austriáko/ es inaceptable para oídos cultos argentinos, acostumbrados a los esdrújulos: amoníaco, policíaco…
No es exacto hablar de mayor o menor vulgarismo, de uso dialectal o uso académico, sino de determinadas divergencias de norma dentro de una norma general común.
Espero hayamos podido resolver tu inquietud.
Atentamente,
Castellano Actual.





